La ofertan la mayor parte de entidades bancarias que operan en España y aportan mayor seguridad en las compras por Internet. Esta seguridad se obtiene debido a que la tarjeta sólo puede gastar el saldo que tú previamente hayas recargado en ella. Es decir, si sólo has recargado diez euros, nadie podría realizarte un cobro mayor en dicha tarjeta, lo que evita fraudes por un importe mayor o un cobro indebido o con el que no estás de acuerdo (por ejemplo el típico cargo de gestión o renovación automática a posteriori que sólo te explicaban en la letra más pequeña posible del producto o servicio que contrataste).
Al realizar la contratación, normalmente el banco no te da una tarjeta física, si no que te suministra los datos justos que necesitas para realizar compras por Internet, es decir número de tarjeta, código de seguridad, fecha de caducidad y poco más.
Por tanto, este tipo de tarjetas son recomendables para cualquier persona que realice compras por Internet. Sobre todo, si las realiza con mucha frecuencia.
JOSE M. AVILÉS
jose.aviles.palacios@gmail.com
No hay comentarios:
Publicar un comentario