Los Planes de Pensiones son productos de inversión
cuyo fin principal debería ser el guardar dinero para, en la hora de la
jubilación, poder utilizarlo. Además, llegada la jubilación estos planes
permiten cobrar el saldo acumulado de una vez o en forma de rentas mensuales.
Invierten, en la inmensa mayoría de casos, en Fondos
de Inversión (ver entrada sobre estos productos) y normalmente permiten elegir
la proporción a invertir entre varios fondos de inversión distintos.
Muchos usuarios de banca eligen este tipo de producto
para el fin mencionado al principio, es decir, ahorrar para la jubilación. No
obstante, muchos otros eligen este producto principalmente por las ventajas
fiscales que tiene con respecto a las desgravaciones que Hacienda permite
cuando una persona cotizante en España aporta dinero a este tipo de planes. Es
más, estas desgravaciones son ventajosas sólo en algunos casos y, si no estás
dentro de ellos, sería más conveniente contratar cualquier otro producto de
ahorro a largo plazo como Fondos de Inversión puros.
Según Renta 4, las ventajas fiscales vienen dadas
porque todas las
aportaciones que la persona realice durante el año se reducirán de la base imponible del IRPF (es decir, el montante por el
cual nos aplican impuestos a la hora de hacer la declaración de la renta) , con
unos máximos establecidos por ley:
·
Si tienes menos de 50 años podrás aportar hasta un máximo
anual de 10.000 €. De esta aportación podrás deducirte en tu declaración de la
renta la menor de las siguientes cantidades:
o
Tu
aportación (con el máximo de los 10.000 € anteriores).
o
El 30% de la
suma total de los rendimientos netos del trabajo y de actividades económicas
que hayas obtenido en el año.
·
Si tienes más de 50 años o los cumples a lo largo del año,
tu límite máximo anual de aportación será de 12.500 € pudiéndote deducir en tu
declaración la menor de las siguientes cantidades:
o
Tu
aportación (con el máximo de los 12.500 € anteriores).
o
El 50% de la
suma total de los rendimientos netos del trabajo y de actividades económicas
que hayas obtenido en el año.
Por tanto, si estas desgravaciones hacen disminuir tu
tramo de la base imponible del IRPF será beneficioso para ti ahorrar para tu
jubilación mediante un Plan de Pensiones. Si no, como he indicado
anteriormente, sería mejor contratar otro producto debido a las “contraindicaciones”
que tiene este producto las cuales las indico a través de los siguientes
puntos:
1. Al momento de rescatar el plan, es decir, cuando saques el
dinero, hay que tributar la rentabilidad obtenida como rendimientos del trabajo
(y no del ahorro como el resto de productos), al tipo marginal que corresponda.
Es decir, se pagan unas cantidades medianamente elevadas en impuestos al
rescatar. Esto hace que estos productos no tengan demasiados alicientes para la
gente de renta media y baja.
2. Si
se quiere rescatar el Plan de Pensiones antes de la jubilación sólo se podrá
hacer si se está en situación de paro de larga duración (2 años) o se tiene una
enfermedad considerada grave que no permite trabajar más. Esto quiere decir,
evidentemente, que no podemos sacar el dinero del plan simplemente porque
queramos o tengamos una situación apurada pero no que sea ninguna de las
anteriores.
Estos productos los comercializan prácticamente la
totalidad de entidades bancarias y aseguradoras. No obstante, aunque a veces se
vende como un producto para todo el mundo, hemos visto que sólo compensa a aquellas personas que
cobran rentas del trabajo elevadas y a los que estos planes les permiten desgravarse
grandes cantidades en impuestos bajando el tramo de base imponible. Para el
resto, existen muchas otras formas de invertir a largo plazo como los fondos de
inversión, seguros de ahorro tipo unit linked, etc.
JOSE M. AVILÉS
jose.aviles.palacios@gmail.com
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