Fondos de Inversión

Como su propio nombre indica, estos productos consisten en un fondo de dinero que se destina a la inversión en múltiples variantes. Es decir, se destina esa cantidad de dinero a invertir tanto en acciones de sociedades anónimas, participaciones en sociedades limitadas, deuda de empresas y de países, etc, invirtiendo en un porcentaje en cada una de las opciones, en sólo algunas o en sólo una opción en particular.

Lo que se pretende con este producto de inversión es minimizar el riesgo invirtiendo en varias opciones a la vez en lugar de en una en concreto. Por ejemplo, un fondo de inversión puede invertir en todas las empresas del sector hotelero de la Unión Europea comprando acciones de todas a partes iguales, con lo que inviertes en todo el sector siendo esto, en teoría, menos arriesgado que invertir en acciones de una única compañía hotelera.

Existen Fondos de Inversión para todos los gustos, invirtiendo cada uno de ellos en diferentes opciones y arriesgando en distinta medida el dinero del inversor (los hay muy conservadores como elevadamente arriesgados). Además, este producto lo podemos ver incluído también en otros como Planes de Pensiones o seguros de inversión tipo Unit Linked de los que hablaré en entradas posteriores.

Prácticamente el 100% de las entidades bancarias europeas comercializan en mayor o menor medida Fondos de Inversión y, aunque debido a la normativa llamada MIFID, no pueden (o no deben) aconsejar a sus clientes sobre qué decisión tomar a la hora de invertir, la Unión Europea obliga a que realicen un cuestionario (test de conveniencia) a sus clientes con el fin de clasificarlos en tres categorías dependiendo del riesgo que quieran asumir (más convervadores o más arriesgados) y, dependiendo del resultado del test, les puede ofrecer comprar unos Fondos u otros.

Normalmente se entiendía que los Fondos que invertían mayor porcentaje en deuda de países occidentales eran los más conservadores y los que invertían sólo en acciones de empresas emergentes (o empresas que acaban de salir a Bolsa) eran más arriesgados, pero esto cada vez está cambiando a mayor velocidad (los impagos de deuda griega pueden ser un buen ejemplo).

No obstante, son el producto de inversión más demandado junto con las acciones, teniendo un riesgo menor que éstas en la mayoría de casos.

Por último, indicar que a la hora de realizar operaciones de compra y de venta de Fondos de Inversión puros (los no incluídos en otros productos) nos encontraremos en la mayoría de entidades con comisiones de compra, venta y cambio de Fondos (lo que se suelen llamar gastos por corretaje) y, como siempre, los costes dependen en gran medida de la entidad bancaria que utilicemos para realizar estas operaciones.


JOSE M. AVILÉS

jose.aviles.palacios@gmail.com


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